jueves, noviembre 20, 2008

LA CIENCIA DEL SUEÑO

La Ciencia del Sueño (The Science of Sleep, 2006) es la más reciente realización del gran Michel Gondry, director francés que se hizo mundialmente conocido y reconocido por su última película “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”.
Al igual que en su anterior producción, Gondry logra crear un mundo mágico y especial, que se mueve constantemente entre la realidad y la fantasía.
En ésta película va un poco más allá en el sentido de la locura pero no logra tener la intensidad de Eterno Resplandor. Hay muchas similitudes pero también se diferencian en el concepto de fondo. Lo bueno de todo esto es que Gondry logra poner su sello, y marcar un estilo en su cine. Se aprecia su mano y se puede decir, sin problemas, que el cine de Gondry es cine de autor.
La Ciencia del Sueño es una película Francesa/Norteamericana, protagonizada por un Mexicano, el latino más famoso del momento, Gael García Bernal. Lo acompaña un elenco francés encabezado por la cantante Charlotte Gainsbourg que le da un toque perfecto de tipo cine independiente.
La historia se centra en el extraño mundo de Stephane (García Bernal) que luego de la muerte de su padre en México, viaja a Francia a pedido de su madre. Ella lo convence con una oferta de trabajo, que termina siendo cualquier cosa menos lo que Stephane se imaginaba. El es un diseñador gráfico que transita en el mundo de las grandes ideas, de la creatividad y de la imaginación desbordante, pero termina en una oficina en decadencia, con un grupo de empleados freaks, un jefe freak y la pega más insignificante posible. Pero mientras va realizando sus labores su cabeza da vueltas y su mundo de ideas pasan a ser su realidad y el límite cada vez se va poniendo más difuso.
En el camino conoce a una mujer, llamada Stephanie, que, en un principio, no le causa mucha impresión, pero cuando se va dando cuenta que sus mundos son muy similares y que sus cabezas funcionan de la misma manera, todo se vuelve muy romántico, a pesar de que no les es fácil concretar su relación. La mejor manera de demostrar que son iguales es a través de su nombre, algo tan simple, pero que dice mucho.
Todo se vuelve muy infantil entre ellos, cuando van haciendo realidad sus ideas y cuando sus fantasías se van llevando a cabo.
La película se mueve entre varios mundos paralelos, entre lo que está sucediendo de verdad y lo que va pasando por la mente y los sueños de Stephane. La manera en que sus sueños se ven es con elementos muy simples, como cartón, papel celofán, algodón y deshechos, pero todo va cobrando vida a través de un formato de animación digital muy interesante. Todo a través de una postproducción muy bien lograda y con una propuesta innovadora.
Al igual que en “Eterno Resplandor”, Gondry logra crear atmósferas muy especiales, pero todo gracias a la solidez del guión, también escrito por él.
Sus ideas son muy voladas pero lo interesante es la manera que las concreta visualmente usando elementos interesantísimos como en este caso, que logran crear un mundo único y muy original. Por lo menos yo no había visto una propuesta tan ambiciosa conceptualmente lograda de manera tan espectacular.
Las películas que tienen mucha fantasía tienen el problema de caer en lo absurdo o en la infantil, pero en éste caso, crea un mundo artístico muy novedoso que te hace soñar, como si de verdad estuvieras soñando, sintiendo las sensaciones que quizás están sintiendo los personajes. Todo se vuelve muy loco. Como si los personajes se hubiesen quedado pegados cuando niños y nunca llegaron a la adultez.
Es una película muy esquizofrénica, partiendo por sus personajes, pasando por la ambientación y terminando con la idea central de la historia que tiene que ver precisamente con eso. ¿Será posible que nuestros sueños nos terminen volviendo loco y nos hacen perder un poco el sentido de la realidad?
Yo creo que lo que plantea esta película es eso, es hacernos pensar en cómo vemos nuestros mundos, cómo percibimos lo que nos está pasando y hasta qué punto nuestros sueños nos llevan a crear mundos paralelos.
Creo que “La Ciencia del Sueño” es una propuesta interesantísima que logra crear mundos y sensaciones y nos lleva a pensar un poco más allá, aunque sea por un momento.

EL GRAN FINAL

El otro día salí a comer con unas amigas y empezaron a hablar del final de “Into the Wild”, la última película de Sean Penn. Para no arruinarme el final, lo comentaron cuando fui al baño, y cuando volví me fijé en sus caras y me sorprendió el efecto que les produjo.
Yo la tenía en DVD en mi casa y apenas llegué la vi, porque estaba metida con el tan comentado final. Nunca pensé que iba a ser tan fuerte y angustioso. Ellas tenían razón. Había que comentarlo. La historia está basada en una historia real, por lo que el final trágico, de verdad ocurrió. Eso lo hace aún más angustiante. Cuando uno piensa que esas cosas de verdad pasan en la vida, y alguien vivió lo que interpretó el personaje, uno no puede dejar de pensar en nuestros propios finales.
Los finales en la vida son tristes. Cuando uno termina una relación de pareja es desagradable, aunque uno tenga claro que es lo mejor. Cuando uno finaliza un ciclo o un proceso también es fuerte. En la vida cuando le ponemos fin a algo, viene otra etapa, y uno empieza a vivir un proceso de cambio.
En el cine el final es el final. No hay cambios, no hay que lidiar con lo que viene. Por eso es tan importante el final de cada película, ya que el final es lo último que queda. Si está bien logrado y si la película es buena, lo vamos a recordar. Para los realizadores es un gran desafío. El desafío de lograr el mejor final. ¿Cuál es el mejor final? ¿El final feliz, ó el final intenso, emotivo, sorpresivo?
Cada vez se hace más complicado crear finales distintos, poco predecibles, originales, que impresionen, que cierre la historia. Uno tiende a criticar que las comedias románticas siempre terminan igual, con el final feliz, la pareja se casa y todos son felices, o en las películas de acción donde el malo muere y el bueno obtiene lo que quiere.
Las películas con buenos finales, que no quiere decir necesariamente que sean finales felices, son escasas, por eso me voy a referir a algunos casos que me han llamado la atención y dónde el final es clave en la historia.
Uno de los finales más extraños que he visto últimamente es “No Country for Old Men” de los hermanos Cohen. La verdad es que la película no me gustó y nunca entendí porqué se ganó el Oscar, pero aparte de mi apreciación personal, encuentro que el final es lo más bizarro que he visto en mucho tiempo. Termina con una conversación entre un policía y su señora. De la nada la película termina, sin haber concluido como suele suceder en una película. Es como que le faltara una parte, hasta el nivel de pensar que se me echó a perder el DVD o algo. Totalmente incomprensible, pero eso no quita que sea una manera original de finalizar una historia.
Cómo olvidar el final de The Sixth Sense, un final que pasó a ser un clásico por lo sorpresivo (el sicólogo que trataba al niño que veía muertos, estaba realmente muerto) ó el de la clásica Thelma y Louise, cuando las fugitivas interpretadas por Susan Sarandon y Geena Davis, al ser perseguidas por la policía, en vez de entregarse, aceleran el auto y se lanzan por un precipicio. Final impresionante y nunca olvidado.
En películas de suspenso, el final es un elemento clave. Es el caso de Seven, con un final espeluznante (la cabeza de Gwyneth Paltrow dentro de la caja representando el último pecado capital) ó en The Usual Suspects, cuando aparece el asesino interpretado por el notable Kevin Spacey, mostrando las manos sin huellas digitales.
Otro caso notable es la gran “Match Point” de Woody Allen que logra en el final un excelente enganche con el tenis, haciendo una metáfora con el punto de partido y el factor suerte. Notable.
Hay finales que son conmovedores, que te hacen llorar y que hace que se te paren los pelos. Una película con la que me pasó eso y que suelo recordar por el emotivo final es “Billy Elliot” donde muestra al niño de adulto bailando ballet en un teatro lleno de gente, con su padre orgulloso y emocionado en el público, después de que había rechazado la opción de su hijo de convertirse en bailarín de ballet. Preciosa escena y excelentemente lograda.
Dentro del género romántico hay escenas que están presentes en mi memoria y que no puedo dejar de mencionar. Por ejemplo en el final de “The Bridges of Maddison County”, cuando el personaje de Meryl Streep, después de vivir un intenso affair con el personaje de Cint Eastwood, y se dejan de ver por un tiempo, ella lo ve mientras maneja su camioneta por el pueblo. Agarra la manilla de la camioneta mientras tiene que tomar la decisión de su vida: se va con su amante o sigue su vida con su marido e hijos. Gran decisión y gran final. Al verlo lo único que uno quiere es que abra la maldita puerta de la camioneta y llame a Clint. El no la ve y ella finalmente sigue su camino dejándolo en el pasado.
Por último quiero mencionar una película que tiene un final abierto: Before Sunset, la secuela de Before Sunrise de Richard Linklater. Después de 9 años que se estrenó Before Sunrise, y dónde los personajes quedan de juntarse al año siguiente en una estación en Viena, en Before Sunrise estos personajes se encuentran en París y pasan un día juntos, recordando lo que vivieron 9 años atrás. Tienen poco tiempo para estar juntos, y al final el personaje de Ethan Hawke va a la casa de Julie Delpy y ella le canta un vals mientras toca la guitarra. Ella le pregunta por su vuelo, y ahí termina la película, sin saber si se va o se queda con ella. En este caso lo único que quiero es que no tengan que pasar 9 años para que se vuelvan a juntar.
Son muchas las expectativas que se ponen el final de una película ya que la diferencia entre un final feliz y uno no feliz es demasiado importante en el cine. Uno siempre está esperando el final feliz, aunque a veces la sorpresa puede ser más atractiva y generalmente esa sorpresa se produce al quebrar la expectativa del final feliz, con una vuelta de tuerca y creando un término de la historia distinto, inesperado, con intensidad dramática.
Es como lo que nos pasa en nuestra vida real, ya que uno siempre está tratando que las cosas terminen bien, y no siempre obtenemos nuestro final feliz.

EL ETERNO IMPOSIBLE

Hay veces en que uno se da cuenta cuando algo es imposible.
Cuando tenía 10 años descubrí a un niño en el colegio que me gustó altiro. Lo miré mucho y sentí que había algo, él tenía algo especial. Yo lo miraba y lo miraba y nunca me atreví a hablarle.
Pasaron los años y seguí mirándolo y me seguía gustando. Un día, en los pasillos del colegio, cruzamos miradas, pero fue muy raro, porque cuando vi que me estaba mirando, el miró para otro lado. Después yo miré para otro lado, y él se volvió a mirarme nuevamente y apenas lo vi me di vuelta y así estuvimos mucho rato, mirándonos esquivamente.
Años más tarde fui al cine a ver “Antes del amanecer” de Richard Linklater, con Ethan Hawcke y Julie Delpy. Ellos son dos desconocidos que se topan en un tren en Viena y deciden continuar el viaje juntos. Se enamoran y se tienen que separar. Un romance corto pero intenso.
Hay una escena de la película que me hizo recordar a este niño que yo miraba en el colegio, porque fue justo lo que nos pasó esa vez en el pasillo. Ethan y Julie están en una disquería escuchando música en un cubículo con audífonos, y de repente él la mira y cuando ella nota que la está mirando mira para el lado, luego ella lo mira a él y el hace lo mismo, y eso se repite muchas veces. Fue lo mismo que me pasó a mí con ese niño. Las miradas entrecruzadas, intensas por segundos, y tratando de disimular todo el rato. Evitando el contacto visual que se torna inevitable.
Años después vi la película chilena “En La Cama” de Matías Bize, con Blanca Lewin y Gonzalo Valenzuela. Nuevamente se repite una pareja que tiene un romance intenso pero corto. Ella se va a casar y él se va a Barcelona a vivir. Se enamoran pero se dan cuenta que no pueden estar juntos.
Ambos están en la cama y él la mira, y cuando ella se da cuenta él mira para el lado. Después ella lo mira y cuando él se da cuenta ella mira para el lado y así varias veces, evitando ser descubiertos. Me recordó de inmediato la escena de la disquería de “Antes del amanecer” y la escena que yo viví con este niño en el pasillo del colegio.
Un tiempo después tuve la oportunidad de conocer a Matías Bize y le pregunté sobre la escena de la disquería, si tenía alguna relación con la de “Antes del amanecer” y efectivamente sí, me dijo que había sido una influencia directa y que era una copia, literalmente, porque le había encantado esa escena y siempre había pensado en incluirla de alguna manera en su película.
Todo eso me hizo mucho sentido. Llegué a la conclusión que esa pequeña situación que viví cuando chica, era algo que perduraría años en mi memoria y que sería recordada justamente en dos de mis películas favoritas. Del cine independiente gringo “Antes del amanecer” y de las películas chilenas, en “En la cama”. Y lo que tienen en común es justamente el eterno imposible. Esos amores intensos pero que por razones “x” nunca perduran. A mí no me resultó con el chico del colegio, a Julie no le resultó con Ethan y a Blanca no le resultó con Gonzalo. Quizás lo más bonito no dura eternamente.

¿CHILE ES FELIZ?

Ahora que se acaban de cumplir los 20 años del plebiscito, uno de los temas que ha salido más en los debates, análisis, columnas, artículos de prensa, etc., no es el tema político en sí, ni económico en sí, sino que el gran tema que nos preocupa a los chilenos es la felicidad. La gran pregunta que nos hacemos todos es: ¿Hemos logrado ser felices los chilenos? El slogan de la campaña del No decía “Chile, la alegría ya viene” y ese ideal para muchos se fue al tacho de la basura. Muchos lo esperaron 20 años y ahora hay muchos que se están dando por vencidos.
Lo noto en la calle, en los tacos, incluso se respira en el aire. Los chilenos no somos felices. Chile está deprimido, está sin ganas, sin ideales por los que luchar. A pocos les queda ánimo para luchar y entre tanto problema, ya la política claramente no es lo que era hace 20 años atrás.
El cine chileno es un reflejo constante del ambiente que vive nuestra sociedad. Por muchos años, sobre todo post dictadura, todo el cine chilenos fue una explosión de contenido político. La mayoría de los autores quería decir lo que les prohibieron durante muchos años. Fue su medio de expresión, incluso muchas veces de protesta. El público incluso se llegó a saturar de tanta película política, y dejó de creer en el cine chileno porque hasta el año 2000 aproximadamente no había película chilena que no tuviera incorporado un tema político.
Luego apareció el Chacotero Sentimental y todo cambió. La gente volvió a las salas y apoyó al cine chileno en masas.
En el último tiempo, las producciones chilenas han aumentado significativamente tanto en número como en calidad y el público está cada vez más exigente.
Yo soy de las personas que apoya el cine chileno a morir. Las veo todas y éste último par de meses he ido a ver 3 cintas chilenas que tienen un tema en común y que creo que es digno de analizar. Las tres tratan el tema de la felicidad del chileno. Nunca antes había pasado que películas de distintos realizadores, que se estrenan con poco tiempo de diferencia, traten del mismo tema, y un tema tan candente, pero poco explícito. Me refiero a Tony Manero, La Buena Vida, y 199 Recetas para ser Feliz. La última es como obvio, ya que el título lo dice todo, pero las otras dos toman el tema y lo desarrollan de manera muy distinta.
Tony Manero es una película que venía con excelentes críticas, había estado en Cannes y tenía muchísima prensa. Fui con demasiada expectativa y quise darle otra oportunidad a Larraín, que después de ver Fuga, lo encontré un muy mal director. Pero pensé que había mejorado. Creo que fue demasiado inflado y su película no me gustó. Se trata de un personaje llamado Raúl Peralta que su sueño es convertirse en el personaje Tony Manero de la película “Fiebre de Sábado por la Noche” con John Travolta. El tema es que el personaje es un desquiciado que quiere ser alguien que representa la alegría a través del baile, pero eso nunca se logra. El personaje es depresivo, es triste y su objetivo no se entiende teniendo esas características. Es una película de personaje que no tiene desarrollo de personaje. El personaje está sumergido en un contexto político y social que lo hace hacer cometer crímenes horrorosos, pero que además quiere ser Tony Manero. Poco sólido encuentro. El baile de por si tiene que ver con la alegría y la felicidad, entonces ¿como se entiende que un personaje tan triste y tan amargado quiera ser como un personaje que representa la felicidad? ¿Si llegara a convertirse en Tony Manero, logrará la felicidad? Esa es la gran pregunta y a mi parecer no la lograría.
Por otro lado La Buena Vida es en sí una película sobre la búsqueda de la felicidad. Son varios personajes sumergidos en una ciudad gris y triste, que tratan de salir adelante y lograr sus objetivos. Pero en este caso, los personajes sí están bien construidos ya que tienen una lógica, una razón de ser y los objetivos están bien planteados. Se entiende por qué tienen ese nivel de tristeza en la mirada, y uno quisiera, como espectador, que a esos personajes les pase algo para salir de ese estado de melancolía. Andrés Wood sabe como hacerlo y lo logra. Es una película maravillosa, que es una radiografía de los chilenos, y cómo buscamos la felicidad. Para algunos la felicidad se obtiene con muy poco, para otros, con mucho, pero cada uno sabe qué hacer y cómo hacerlo, para obtener lo que queremos para estar felices.
En 199 Recetas para ser Feliz, se muestra la felicidad como una ironía, a través de un libro de autoayuda que edita el personaje protagónico, interpretado por Pablo Macaya. El personaje es un chileno que vive en Barcelona con su pareja y reciben la visita de la polola del cuñado. Los personajes están sumergidos en un mundo muy deprimente. Se vislumbra que no son felices, y a través de las recetas que se van intercalando en el relato, se hace una analogía con lo que es la felicidad, que claramente no es parte de sus vidas. Son personajes muy tristes que no saben que hacer al respecto y que creen que la llegada de esta mujer, los puede sacar del aburrimiento y la rutina. Pero, ¿logran ser felices?
La pregunta que me hago es: ¿Por qué tenemos esa necesidad tan grande de buscar la felicidad, y por qué es un tema tan importante actualmente que las últimas películas chilenas que han salido en cartelera se tratan de éste tema? Claramente es algo que a los chilenos nos preocupa, y eso se nota en nuestro cine actual. ¿Será algo de qué preocuparse, o es sólo una etapa?

martes, noviembre 21, 2006

THE MARCH OF THE PENGUINS

La Marcha de los Pinguinos es un documental que fue alabado por la crítica a comienzos de este año, y que incluso ganó un Oscar. Dirigido por el francés Luc Jacquet y con el apoyo evidente de National Geographic.
Yo no soy fanática de los documentales de animales, y de frentón no veo ni Discovery ni ningún canal de documentales sobre animales. Aparte que no me gustan mucho los animales per se. Pero ésta película tiene algo que hace que los animales cobren más vida de la que yo espero de ellos, más humanidad, incluso pareciera que tuvieran emociones.
Bajo la narración de Morgan Freeman, se cuenta la historia de este grupo enorme de Pinguinos que viven en la Antártica. La historia es de cómo los pinguinos recorren el camino hacia el nacimiento y protección de sus críos, y muestra como se van enfrentando al frío y cómo se van protegiendo de las inclemencias del tiempo, pero por sobre todo cómo protegen a sus críos recién nacidos, mientras uno de los padres va en busca de alimento.
Es un documental que trata de contar una historia de sobrevivencia, pero que sin la ayuda de la narración, no seríamos capaces de entender mucho el sentido de la historia, pero lo que si se podría hacer es apreciar las tomas maravillosas que realiza el director, que se nota que es un documentalista talentoso, y con ojo muy fino, para captar detalles y llevar cada plano a un nivel impresionante.
En el fondo este documental, para mí, son las imágenes, la propuesta audiovisual, la belleza de los pinguinos captados con unos lentes buenísimos y llevados a imagen de manera perfecta. Obviamente la dirección de fotografía tiene que ver con esto, lo que creo que es el mayor logro de este docuemental y lo que lo hace diferenciarse del resto de los documentales de la National Geopraphic, que lo ha llevado a ganarse tantos premios y la aprobación de la crítica.

sábado, noviembre 18, 2006

CABEZA DE OVNI

Cabeza de Ovni es una obra de teatro que actualmente está en cartelera, dirigida y escrita por la actriz y dramaturga Manuela Oyarzún y protagonizada por Paula Bravo, Juan Pablo Miranda, Bégica Castro y Alejandro Sieveking.
La historia es sobre una joven (Paula Bravo) que cuida a dos abuelos enfermos de Alzheimer, mientras los va dopando con sus remedios, para ella escaparse y drogarse con su ezquizofrénico novio (Juan Pablo Miranda).
Por un lado cuida a una viejita que está enferma (Bélgica Castro) pero que trata de aferrarse a sus recuerdos y a su pasado. Por otro lado cuida a un viejito (Alejandro Sieveking) que fue médico y que extraña a su mujer e hijo, pero que también está en un estado complicado, un tanto agresivo.
El personaje de Paula Bravo es una mujer que trata de mantenerse fría y controlada frente a lo que está viviendo. Ella tiene que encargarse de estos viejitos que viven de su pasado, mientras su corazón está sufriendo por un hombre que la maltrata pero que ella no tiene como escapar, porque finalmente es lo único que tiene. Ella trata de no encariñarse con estos viejitos porque está consciente que se van a ir, y la van a dejar sola, y a eso ella le tiene un miedo enorme.
A pesar de que estos viejos no son sus abuelos, la relación que se va estableciendo entre ellos se va acercando mucho a la relación que tiene un nieto con su abuelo con Alzhemier, una enfermedad que hace sufrir mucho a los seres queridos que rodean a los enfermos, ya que el olvido y ese estado entre pasivo-agresivo es muy fuerte para los que tienen que cuidar a estos enfermos.
La obra se vuelve un tanto confusa en ciertos momentos sobre todo por el mismo tema del Alzheimer, las drogas y la poca estabilidad. En el fondo la confusión que están viviendo los personajes, se lleva a escena y se traspasa al espectador.
Lo que encontré excelente fue la escenografía. Hace mucho tiempo que no veía una obra donde la puesta en escena fuese un aporte tan importante para la historia, y como los objetos van cobrando tanta importancia y ayudan mucho al montaje. La escenografía se mueve, cambia, es totalmente funcional y muy futurista. Tiene mucho que ver con como va dando vueltas todo en la cabeza de los personajes y ese se ve reflejado en el escenario.
Las actuaciones son excelentes también, sobre todo la de la gran actriz Bélgica Castro. Ella es excepcional. Alejandro Sieveking también se luce, Paula Bravo siempre me ha gustado mucho, y creo que es una de las mejores actrices jóvenes de teatro que he visto últimamente, y por último Juan Pablo Miranda lo hace excelente con un personaje muy complejo, con muchos tics y muy potente. Fue un gran desafío, y me sorprendió, porque después de haberlo visto actuar en cine, no sabía con qué me iba a encontrar en teatro, pero de verdad que me gustó mucho.
Los textos de Manuela Oyarzún están muy bien logrados. Hay frases preciosas, otras muy potentes y la historia es muy interesante, pero creo que se vuelve muy confusa en ciertos momentos. También siento que la obra podría haberse centrado aún más en la relación de esta joven con la viejita que cuida, ya que esa relación es extraordinaria. Pero los personajes masculinos siento que pueden haber sido obviados fácilmente para poder potenciar la relación "nieta-abuela".
En general me gustó mucho la obra pero creo que tenía mucho potencial como historia pero el eje se movió un poco, por lo que no me llenó completamente.

jueves, noviembre 16, 2006

PLAY

Play es una película chilena que se estrenó después de haber recorrido varios festivales en el mundo y habiendo ganado el premio de mejor dirección en el famoso Festival Tribeca de Nueva York, para su directora Alicia Scherson. Se puede apreciar esto fácilmente ya que la dirección está demasiado bien lograda. Es una película de director, ya que lo audiovisual es fundamental.
La historia es de una joven mapuche (Viviana Herrera) que vive en Santiago, cuidando a un viejito enfermo, que un día encuentra en un basurero un maletín. Lo que sigue es su búsqueda por encontrar al dueño, pero cuando lo encuentra se da cuenta que quiere más. Ella se da cuenta que sus vidas tienen algo en común, algo que los une y sus caminos se empiezan a juntar, mientras la vida del dueño del maletín, Tristán (Andrés Ulloa) se empieza a desmoronar.
La historia se va narrando no sólo desde un punto de vista, desde un personaje, sino que de dos, mostrando las vidas paralelas y los cruces que se van produciendo. Se toma la vida de la joven mapuche, Cristina, y también la de Tristán y esa forma de narración es muy interesante.
Un elemento que juega un rol importantísimo en esta película es la música, de ahí el título. Al ser una película sin mucho diálogo, la música es un comunicador de emociones, ya que no sólo se utiliza incidentalmente, sino que está presente visualmente, a través del walkman que va escuchando Cristina, y la música que otros personajes escuchan en varias escenas. Hay una escena en especial que es maravillosa donde se hace un juego con el volumen, conectando el ambiente con el mundo interior del personaje (Cristina).
La imagen es preciosa, ya que en todo momento el mundo del personaje se refleja en el plano y todo lo que está ocurriendo con él por dentro se refleja muy bien sin necesidad de diálogo.
Siento que es una película muy intimista, con mucho aporte más allá de los básico, es un cine que busca algo más, una mayor exploración al mundo audiovisual con un gran aporte como obra cinematográfica.
Play es una película que está muy unida a esta nueva corriente de cine chileno, muy de autor, muy poco pretencioso, pero en su simplicidad está el arte. Me refiero a esta corriente que comenzó alrededor del 2004 con películas como Paréntesis, Y las Vacas Vuelan, y En La Cama.
Son películas hechas con muy poco pero que son capaces de llegar a mucho.

lunes, noviembre 13, 2006

LA MUJER DE MI HERMANO

La Mujer de mi Hermano es una película estrenada a comienzos de este año, dirigida por Ricardo de Montreuil y basada en el libro homónimo de Jaime Bayly. Es una coproducción Peruana, Mexicana y Chilena.
La historia es muy simple, es un típico triángulo amoroso como de teleserie pero centrado en su totalidad en los tres personajes protagónicos.
Bárbara Mori es Zoe, una mujer casada con un hombre muy exitoso, llamado Ignacio e interpretado por Christián Meier. Ellos tienen una relación muy complicada. El es un hombre de negocios, exitoso, con mucha plata, vanidoso e individualista y ella es la típica mujer estupenda, pero que no hace nada mucho con su vida, pero que sufre por que el no la pesca. A raíz de esa indiferencia aparece el hermano de Ignacio, Gonzalo (Manolo Cardona) que es justo lo opuesto y que le da toda la atención que ella necesita hasta que terminan involucrándose sentimentalmente. El es un pintor mantenido por su hermano, pero a pesar de que vive de su plata, lo detesta y tienen una relación bastante nociva. En el fondo la historia se basa en ese triángulo amoroso, y más que una historia de amor, es una historia de la carencia de afectos y la falta de comunicación y cariño. Obviamente después aparecen temas secundarios que aportan drama a esta historia pero sería eso.
El gran problema es que al ser basada en una novela, se queda muy pegada en eso, en el formato literario y desaprovecha demasiado los recursos cinematográficos. Como que dan ganas de leer el libro, más que de ver la película porque siento que como cine no aporta mucho. Se aprovechan muy poco las locaciones, no se utilizan mucho los recursos de iluminación, de arte, de actuaciones, ni menos de aportes audiovisuales en planos, tomas, etc. Es decir, el gran problema que tiene esta película es en dirección, ya que de Montreuil no aporta mucho en el área audiovisual y creo que se farreó una buena oportunidad para hacer lucir una historia que podría haber llegado a ser mucho más interesante como obra audiovisual. Sólo se queda en la literatura. Y para eso me leo el libro.
En Chile se hizo muy conocida ya que no sólo se filmaron algunas escenas en Santiago, sino que porque Beto Cuevas hace un personaje muy chico de un cura, con un cambio de look impresionante. Pero le dieron mucho a eso y de verdad que el personaje es mínimo. Ahí se nota el tema de la coproducción con Chile.
La Mujer de mi Hermano es una película que es interesante a partir de su origen pero su adaptación no remece. No es mala, pero siento que está demasiado desaprovechada.

domingo, octubre 29, 2006

EL HOMBRE QUE AMABA A LAS MUJERES

"El hombre que amaba a las mujeres" es una película francesa de 1977 dirigida por el gran cineasta Francois Truffaut.
Es la historia de un hombre llamado Bertrand que tiene un problema: Ama a las mujeres. Aunque suene raro, el problema no es que ame a las mujeres, su problema es que las ama a todas pero a ninguna en particular. Lo importante es que sea mujer. Ni siquiera le importa tanto su belleza. Aunque él no es ninguna maravilla como hombre, pero tiene lo que a todas nos termina por gustar de un hombre, que sea seductor, coqueto, todo un galán. Él conoce a las mujeres, sabe como tratarlas. Y todas caen rendidas ante él en un segundo. No le cuesta nada. Todo es fácil para él. No se enamora de ninguna, así que cambia de mujer como cambia de zapatos.
Bertrand decide escribir un libro con sus historias así que la narración va intercalando su propia historia con la que el mismo va narrando y escribiendo para su libro, lo que da un tono literario y muy bonito audiovisualmente.
La dirección de fotografía está a cargo del eterno partner de Truffaut, Néstor Almendros, que es uno de los cinematógrafos más importantes del cine Europeo. Esta dupla es una de las más talentosas del cine mundial, y juntos hicieron mucho cine del bueno, del cine arte, literalmente.
Así que con esos nombres bajo esta película ya se tiene un buen elemento para enganchar.
El resto es impecable. El guión está muy bien escrito, con saltos del tiempo, con buenos diálogos y escenas precisas. Es muy bueno como se engancha el final con el principio, sobre todo porque se nota el progreso del personaje protagónico.
Es una gran película, con una historia que tiene mucho que ver con la clásica Don Juan pero que tiene elementos adicionales, muy buenos, sobro todo teniendo en cuenta que nadie se las da de lo que no es. Bertrand asume lo que le pasa y su manera como de hacer terapia frente a su obsesión es escribiendo y eso está muy bien logrado en la película.
Obviamente es indiscutible el talento de Truffaut, que hace que un personaje, que puede ser un tanto odiable, sobre todo para las mujeres, se pueda llegar a comprender. El tema es universal y eso está muy bien expresado y desarrollado.
Una gran película francesa clásica, recomendable para los que disfrutan del cine arte europeo.

viernes, octubre 27, 2006

SER DIGNO DE SER

Ser digno de ser es una película estrenada este año y fue dirigida y escrita por Radu Mihaileanu. Es una coproducción franco-belga-ítalo-israelí. Es una gran producción con una historia potente, intensa pero maravillosa.
La historia comienza cuando un grupo de la Cruz Roja Israelí van a rescatar a judíos etíopes a Sudán. Una madre manda a su hijo a cargo de una mujer judía para salvarlo y el llega a Israel haciéndose pasar por un judío.
La película muestra toda la vida de este niño de alrededor de 10 años hasta que es un adulto y como se va integrando a la sociedad Israelí y al mundo judío, a pesar del gran nivel de racismo existente y los miles de prejuicios.
Es una película muy larga, no solo en duración de proyección sino que en tiempo narrado lo que hace que abarque mucho. Eso no quiere decir que no se desarrollan bien las temáticas, todo lo contrario, cada tema está desarrollado muy bien y todo está muy bien resuelto, donde el final es políticamente correcto, pero es precioso, se justifica.
Creo que es una película que refleja mucho lo que está pasando hoy en el mundo, con lo de la integración social, las discriminaciones, y la apertura.
El gran tema es el judaísmo pero desde un punto de vista muy interesante, algo que no había visto anteriormente en el cine, desde las minorías dentro de las minorías. No sólo el pueblo judío sufre de discriminación en el mundo, sino que a esto se suma la discriminación racial.
Pero también se muestra el otro lado de la moneda, me refiero al tema de la integración, del amor, de la felicidad, de lo lindo de la vida, de las cosas buenas y positivas que le pasan a la gente buena.
El personaje principal, el niño etíope, después adolescente y más tarde adulto, es un personaje demasiado querible, lo amé, me encariñé, lo encontré fascinante. Es de esos personajes inspiradores que se nota que logran las cosas siendo personas buenas y con mucho esfuerzo. Y creo que la manera como se va tratando su desarrollo tanto personal como emocional es espectacular. Eso está muy bien logrado ya que sigue una línea todo el tiempo.
El mayor logro de "Ser digno de ser" es lo que deja, los mensajes que entregan y el aporte que es como reflejo de los problemas universales, que están afectando a personas alrededor de todo el mundo.
Todos los actores son desconocidos para nosotros, pero son de un nivel muy bueno y los personajes o son muy odiables o muy queribles. Pero están todos muy bien construídos, a pesar de que el desafío de hacerlos crecer a través de los años es bien complejo pero se logra muy bien.
Creo que es una película que hay que ver, porque nos enseña a ser más abiertos y tolerantes y es un símbolo de lo que está pasando en el mundo y de los grandes avances que se han logrado a nivel de integración y ayuda a los más necesitados, a los que sufren de verdad.